lunes, 30 de noviembre de 2009

José Emilio Pacheco: Premio Cervantes 2009




El misterioso día
se acaba con las cosas que no devuelve
Nunca nadie podrá reconstruir
lo que pasó ni siquiera en este
más cotidiano de los mansos días
Minuto enigma irrepetible
Quedará tal vez
una sombra una mancha en la pared
vagos vestigios de ceniza en el aire
Pues de otro modo qué condenación
nos ataría a la memora por siempre
Vueltas y vueltas en derredor de instantes vacíos
Despójate del día de hoy para seguir ignorando y viviendo
(Poema inmemorial)

domingo, 29 de noviembre de 2009

Mis cubiertos preferidos




Pregunta con poso intelectual:

De todos los cubiertos: distintos tipos de tenedor, de cuchara, cuchillo, etc., ¿Cuál os gusta más? y por qué. Es decir, razonad la respuesta.

El otro día pensé que, quizá, no era el pensamiento o la razón, ni la palabra, ni los sentimientos como piensan algunos, ni la perfectibilidad del hombre como pienso yo (bueno vale, y un tal Rousseau) lo que diferencia al ser humano de los animales sino el empleo de esa maravillosa extravagancia que hemos llamado cubiertos y nos libra de tener que hundir el boquino en el plato como los pollos o llevarnos las porras o garfios entre los dientes como hacía ese añorado tunante, Copito de Nieve.

¡A pensar!

sábado, 28 de noviembre de 2009

Rafael Sánchez Ferlosio, Premio Nacional de las Letras 2009



"Me ha sorprendido este nuevo premio. La verdad es que me dan demasiados",  entre sincero y divertido, Sánchez Ferlosio, a punto de cumplir 82 años, no comprendía muy bien qué hacían los periodistas intentando que hablara sobre su obra literaria, cuando a él no se le dan bien las entrevistas telefónicas.
"No sé contestar por teléfono. Estoy muy viejo y me apaño muy mal".
El escritor Rafael Sánchez Ferlosio (Roma, 1927) ha logrado el Premio Nacional de las Letras Españolas que concede el Ministerio de Cultura a toda una trayectoria. Ensayista, novelista y ácido polemista, ya obtuvo el Cervantes, máximo galardón de la literatura en español, en 2004. Su obra se caracteriza por el compromiso con el lenguaje preciso y la guerra contra el cliché.



jueves, 26 de noviembre de 2009

La Tertulia



Una tertulia es una reunión, informal y periódica, de gente interesada en un tema o en una rama concreta del arte o de la ciencia, para debatir, informarse o compartir ideas y opiniones. Por lo general la reunión tiene lugar en un café y suelen participar en ellas personas del ámbito intelectual. Es una costumbre de origen español y se mantuvo arraigada hasta mediados del siglo XX en las colonias independizadas del imperio español.
Puede haber tertulias taurinas, literarias, teatrales o de cualquier tipo, incluso tertulias de carácter general. Es norma no instituida, pero generalmente asumida, la de atacar y desacreditar impíamente a la persona que no viene a la tertulia o durante el tiempo en que se ha demorado en llegar a la misma, lo que sirve para que nadie falte a ella y todos se tomen en serio su asistencia y pertenencia a la misma. Los habituales a la tertulia son los denominados tertulianos o contertulios. Una tertulia de buen nivel suele ser un instrumento educativo de primer orden y lo primero que se aprende en ellas es tolerancia y sentido crítico. Por otra parte, una tertulia permite a los interesados por un tema amistar y estrechar relaciones con los de su gremio y enriquecer su cultura, y a los neófitos aprender de los más experimentados y conocer informalmente a las personas de su esfera. También, en algunos lugares de Argentina, la palabra "tertulia" se utiliza para expresar un estado de agotamiento extremo, evocando la frase "Estoy tertuliado" ó "estoy en tertulias".
La tertulia, que algunos quieren hacer derivar del fogoso y polemizador teólogo cristianorromano Tertuliano, tendría sus orígenes en las llamadas academias literarias del Siglo de Oro, como la valenciana Academia de los Nocturnos o la de Sevilla, dirigida por el Duque de Tarifa, que se reunía en la Casa de Pilatos. En Madrid fueron famosas la Academia Selvaje, nacida en 1612, y la Academia Mantuana, ante la que Lope de Vega, frecuente secretario de estas instituciones, leyó su Arte nuevo de hacer comedias. Otros afirman que estas reuniones tuvieron comienzo en las que realizaban los críticos al acabar una pieza teatral en la zona de los corrales de comedias denominada tertulia. En Francia puede llamarse tertulia a la costumbre de los salones del siglo XVIII en los cuales una dama recibía los galanteos de una serie de intelectuales; en Inglaterra, los clubs son una institución parecida, pero de carácter más formal. En España, una velada, sarao o soirée podía perfectamente terminar o completarse con una tertulia entre gente que departía amigablemente sobre todo lo divino y lo humano, y en concreto sobre la actualidad política y cultural. Pero el carácter informal y sin «acta» escrita de la tertulia impide considerar a las academias, de origen italiano, como asociables al fenómeno estrictamente oral de la tertulia española.

martes, 24 de noviembre de 2009

Ayer en la Gran Vía




"Una obra nunca se acaba, sino que se llega al límite de las propias posibilidades".


                       Antonio López                     

lunes, 23 de noviembre de 2009

Glenn Gould

Hay un modo distinto 
de interpretar una melodía,
simple pero complicado, 
dejando que la música te posea


miércoles, 18 de noviembre de 2009

Peter Handke
Las alas del deseo (fragmento)





"Cuando el niño era niño andaba con los brazos colgando, quería que el arroyo fuera un río, que el río fuera un torrente, y que este charco fuera el mar. Cuando el niño era niño no sabía que era niño, para él todo estaba animado, y todas las almas eran una. Cuando el niño era niño no tenía opinión sobre nada, no tenía ninguna costumbre, se sentaba en cuclillas, tenía un remolino en el cabello y no ponía caras cuando lo fotografiaban.


(...)

Cuando el niño era niño no podía pasar las espinacas, las patatas, el arroz con leche y la coliflor salteada. Ahora se lo come todo, y no porque lo obliguen. Cuando el niño era niño despertó una vez en una cama extraña, y ahora una y otra vez. Muchas personas le parecían bellas, y ahora sólo con suerte. Imaginaba claramente el paraíso, y ahora apenas puede intuirlo. Nada podía pensar de la nada, y hoy esta idea lo estremece. Cuando el niño era niño jugaba con entusiasmo, y ahora se sumerje en sus cosas como antes, sólo cuando esas cosas son su trabajo.


(...)


Cuando el niño era niño, las manzanas y el pan le bastaban de alimento, y todavía es así. Cuando el niño era niño, las bayas le caían en la mano sólo como caen las bayas, y ahora todavía lo hacen. Las nueces frescas le ponían áspera la lengua, y todavía es así. Encima de cada montaña tenía el anhelo de una montaña más alta, y en cada ciudad el anhelo de una ciudad más grande, y siempre es así todavía. En la copa del árbol tiraba las cerezascon igual deleite como hoy todavía lo sigue haciendo. Se asustaba de los extraños, y todavía se asusta; esperaba las primeras nieves, y todavía las espera. Cuando el niño era niño, lanzó un palo como una lanza contra un árbol, y aún hoy vibra todavía."





martes, 17 de noviembre de 2009

¿Cómo empezar?




"Basta señora arpa de las bellas imágenes


De los furtivos como iluminados


Otra cosa otra cosa buscamos


Sabemos posar un beso como una mirada


Plantar miradas como arboles


Enjaular arboles como pájaros"




Y despues de leer esto en el Canto III, del poema Altazor, me puse a pintar.


Pienso para poder existir


viernes, 13 de noviembre de 2009

Si pienso ¿luego existo?

"Para no pensar lo que debes pensar
para no decirte lo que debes decirte,
ibas mirando algo que no existe.
Pero debes pensar y oír como se debe".

(Líber Falco)


Hoy de madrugada me he parado en el silogismo cartesiano que no parecería tan evidente, según cómo se lea, o tan directo como debería suponerse (o realmente como mera suposición).
No por jugar con las palabras sino con los razonamientos, lanzo una pregunta a quien se atreva a cuestionarse hasta dónde el pensamiento puede llevar a definir -o justificar- la propia existencia.
 Si bien pensar es una capacidad que todos tenemos en tanto que seres humanos, ejercemos esta facultad - de la misma manera que cualquier otra capacidad humana - solamente cuando algo nos inclina a usarla; esto es, pensamos sólo si algo nos da que pensar. 
  

miércoles, 11 de noviembre de 2009

martes, 3 de noviembre de 2009

El adiós de Don Francisco Ayala


Granada, 16 de marzo de 1906....
...Madrid, 3 de noviembre de 2009



"He escrito demasiado porque he vivido demasiado y además lo he hecho intensamente".


"Soy un cómico que lleva años esperando a que se baje el telón, pero no termina de bajarse". Con estas palabras, pronunciadas en 2007, Francisco Ayala se refería a su longevidad, que se había convertido, por derecho propio, en todo un capítulo de la historia de la literatura española del siglo XX. Ese metafórico telón del que hablaba el escritor granadino, ha bajado esta misma mañana en Madrid pasadas las 12. 
Se ha despedido esta mañana, tras una historia vivida de más de 103 años, el último superviviente de la generación del 27, miembro de la Real Academia Española desde 1984, Premio Cervantes en 1991, Premio Príncipe de Asturias en 1988, Premio de la Crítica en 1972, Premio Nacional de Narrativa en 1983, Medalla de Oro Ciudad de Granada en 1987, Premio de las Letras Españolas y andaluzas en 1988 y 1990, Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo en el 2002, entre otros muchos galardones.



"No me ha sido dado a mí otro medio de realizarme en función del mundo en que me tocó vivir, si no es a través de la letra impresa. El espacio de la realidad acotado por los libros ha sido desde la infancia mi espacio natural, y en él se ha desenvuelto básicamente mi actividad sobre la tierra, en relación siempre con quienes, como yo, con los libros han vivido, y me refiero a quienes fueron mis compañeros escritores, o los muchos, incontables, aficionados a la lectura, pero, muy en particular, a los profesionales de la producción de tales objetos de cultura: bibliotecarios, editores y libreros, entre los que, ya en su mayor parte desaparecidos, he tenido y tuve tantos y tan buenos amigos a lo largo de esta dilatadísima permanencia mía sobre este cuerpo astral al que piadosamente he calificado de deleznable".

(Del discurso de Francisco Ayala al recibir el Premio Antonio de Sancha en 2005)

lunes, 2 de noviembre de 2009

Una película para este otoño: (500) days with Summer

Aunque en la traducción española, los cerebros del doblaje la hayan titulado como "(500) días juntos", sin comentarios..