My life, when it is written, will read better than it lived. Henry Fitz-Empress, first Plantagenet, a king at twenty-one, the ablest soldier of an able time. He led men well, he cared for justice when he could and ruled, for thirty years, a state as great as Charlemagne's. He married out of love, a woman out of legend. Not in Alexandria, or Rome, or Camelot has there been such a queen. She bore him many children. But no sons. King Henry had no sons. He had three whiskered things but he disowned them. [to his sons] You're not mine! We're not connected! I deny you! None of you will get my kingdom; I leave you nothing and I wish you plague- may all your children breach and die! [storms out the corridor, turns and looks back] My boys are gone. I've lost my boys.
domingo 7 de febrero de 2010
sábado 6 de febrero de 2010
"Ética a Nicómaco" para El EnTrEvErO
EL LIBRO PARA EL 6 DE MARZO (17º Aniversario de El EnTrEvErO)
Ética a Nicómaco o ética nicomáquea (griego Ἠθικὰ Νικομάχεια, transliterado Ethika Nikomacheia;gen.: Ἠθικῶν Νικομαχείων, Ethikōn Nikomacheiōn; latín Ethica Nicomachea) es una obra de Aristóteles escrita en el siglo IV a. C. se trata de uno de los primeros tratados conservados sobre ética y moral de la filosofía occidental y sin duda el más completo de la ética aristotélica. Está compuesto por diez libros que se consideran basados en notas sobre sus ponencias magistrales en el Liceo. La obra abarca un análisis de la relación del carácter y la inteligencia con la felicidad. Junto con el mensaje bíblico judeocristiano, constituye uno de los pilares fundamentales sobre los que posteriormente se erigió la ética occidental.
Etiquetas:
El EnTrEvErO,
Pensamientos
jueves 4 de febrero de 2010
Para acabar con...( I ) La Estadística
Hoy, para empezar, voy a hablar de estadística,una de las materias que más desasosiego e indignación me producen. Y que menos entiendo, ¿verdad Andrés? Voy a dejar a un lado su cariz de bestia negra para muchos estudiantes de psicología o sociología, o su inanidad para predecir resultados electorales. Intentaré desentrañar su significado más profundo. Y tremebundo.
Me gustaría centrarme en los daños que esta rama de las matemáticas causa desde un punto de vista psicológico. En primer lugar, el pensamiento estadístico es un golpe durísimo para la vanidad humana. Y de esa hay mucha. Es la paradoja del ser humano: que somos un espécimen entre casi siete mil millones de la misma especie, aunque cada uno de nosotros sea único.
Pensar de uno mismo de un modo estadístico es muy destructivo para el proceso de individuación (es decir, ser uno mismo), porque lo relativiza todo. Nos cuesta entender el efecto tan negativo que nos produce leer estadísticas. Entre otras cosas porque se trata de una imagen falsificada de la realidad. Empezar a pensar estadísticamente es empezar a pensar contra nuestra condición única. La estadística crea el ánimo de pensar que poco se perdería si muriese mañana bajo los efectos de una bomba atómica ¿quién lo sentiría si soy una víctima más?
¿Deberíamos rebelarnos contra esa perversa forma de explicar la realidad de la estadística? No sé, pero quizá deberíamos apostar más por la condición única e irregular de la realidad. ¿No es precisamente por eso que nos enamoramos de alguien? Parece que sí, que lo hacemos porque destacamos la figura de esa persona de la uniformidad anodina del fondo gris.
Mi lado emocional siempre ha sentido terror por llegar a engrosar estadísticas. Es una guerra perdida porque nadie te pide permiso. Es natural que formes parte de las cifras del crecimiento de natalidad en el mundo, pero qué me decís de esos títulares que para mayor desgracia además son cíclicos que te recuerdan que "los madrileños se comerán cincuentamil quilos de roscón en estas fiestas" o "medio país se encerrará en su casa para ver el partido de esta noche", etc., cada uno de ellas más inclusiva.
En la medida en que seamos capaces de escapar al pensamiento estadístico podremos incluir el concepto de valor en nuestras vidas. Saber que aunque mi perro es uno más, en mi vida juega un papel especial y como en mi vida hay valores otorgo a ese perro uno concreto. Ejercitar las emociones hace que tu vida y tus relaciones y actos parezcan únicos y les dan un valor definitivo. Los que, por otro lado, piensan desde una perspectiva estadística es que no tienen sentimiento, o sólo un sentimiento débil, o tienden a traicionar sus propios sentimientos.
--
Me gustaría centrarme en los daños que esta rama de las matemáticas causa desde un punto de vista psicológico. En primer lugar, el pensamiento estadístico es un golpe durísimo para la vanidad humana. Y de esa hay mucha. Es la paradoja del ser humano: que somos un espécimen entre casi siete mil millones de la misma especie, aunque cada uno de nosotros sea único.
Pensar de uno mismo de un modo estadístico es muy destructivo para el proceso de individuación (es decir, ser uno mismo), porque lo relativiza todo. Nos cuesta entender el efecto tan negativo que nos produce leer estadísticas. Entre otras cosas porque se trata de una imagen falsificada de la realidad. Empezar a pensar estadísticamente es empezar a pensar contra nuestra condición única. La estadística crea el ánimo de pensar que poco se perdería si muriese mañana bajo los efectos de una bomba atómica ¿quién lo sentiría si soy una víctima más?
¿Deberíamos rebelarnos contra esa perversa forma de explicar la realidad de la estadística? No sé, pero quizá deberíamos apostar más por la condición única e irregular de la realidad. ¿No es precisamente por eso que nos enamoramos de alguien? Parece que sí, que lo hacemos porque destacamos la figura de esa persona de la uniformidad anodina del fondo gris.
Mi lado emocional siempre ha sentido terror por llegar a engrosar estadísticas. Es una guerra perdida porque nadie te pide permiso. Es natural que formes parte de las cifras del crecimiento de natalidad en el mundo, pero qué me decís de esos títulares que para mayor desgracia además son cíclicos que te recuerdan que "los madrileños se comerán cincuentamil quilos de roscón en estas fiestas" o "medio país se encerrará en su casa para ver el partido de esta noche", etc., cada uno de ellas más inclusiva.
En la medida en que seamos capaces de escapar al pensamiento estadístico podremos incluir el concepto de valor en nuestras vidas. Saber que aunque mi perro es uno más, en mi vida juega un papel especial y como en mi vida hay valores otorgo a ese perro uno concreto. Ejercitar las emociones hace que tu vida y tus relaciones y actos parezcan únicos y les dan un valor definitivo. Los que, por otro lado, piensan desde una perspectiva estadística es que no tienen sentimiento, o sólo un sentimiento débil, o tienden a traicionar sus propios sentimientos.
--
Para acabar con...
Comienzo con este post lo que pretende ser una serie de memorandos o quizá una declaración de intenciones respecto a diversos conceptos, figuras y realidades que me chirrían causándome disgusto. El propósito es crear cierta polémica, que normalmente es sana, sin intención alguna de ofender a ninguna de las personas que puedan llegar a ser aludidas. No se trata de establecer principios, por eso no se trata de convencer a nadie de nada sino de hacer una crítica sana de aquello que a cada uno le apetezca. Se titulará Para acabar con... , título tomado directamente de un libro muy viejo y muy divertido de Woody Allen. A pesar del título, el acabar no debe interpretarse como aniquilación, supresión, etc., sino como un intento de poner en solfa la cuestión elegida. Solfa, solfa, ehhh... mira que me viene algo. Espero vuestras aportaciones.
Una cuestión

He querido recordaros un extracto de un pasaje de un libro que me fascina desde hace años. Una mina de oro inagotable. Cuando lo leí por vez primera en 1995 sentí en mi nuca el aliento de una voz lejana. Sentí que ya había estado allí o, por el contrario, que alguien había estado en mí. Como cuando te metes en tu cama y el rastro de un perfume o un pliegue en el embozo de la sábana te advierte de que alguien ha dormido allí. Qué impresión... todos sabéis que es necesaria una orden judicial para entrar en mi cama. En fin, a pesar de ser un poco largo, me parece que se trata de un texto idóneo para ayudarnos a comprender qué está pasando en estos tiempos difíciles para muchos.
"El mundo es de quien no siente. La condición esencial para ser un hombre práctico es la ausencia de sensibilidad. La cualidad principal en la práctica de la vida es aquella cualidad que conduce a la acción, esto es, la voluntad. Ahora bien, hay dos cosas que estorban a la acción: la sensibilidad y el pensamiento analítico, que no es, a fin de cuentas, otra cosa que el pensamiento con sensibilidad(...).
Para actuar es necesario, por tanto, que no nos figuremos con facilidad las personalidades ajenas, sus penas y sus alegrías. Quien simpatiza, se detiene. El hombre de acción considera el mundo exterior como compuesto exclusivamente de materia inerte (...).
El máximo ejemplo de hombre práctico es el estratega. Toda la vida es guerra, y la batalla es, pues, la síntesis de la vida. Ahora bien, el estratega es un hombre que juega con las vidas como el jugador de ajedrez juega con las piezas del juego. ¿Qué sería del estratega si pensara que cada lance de su juego lleva la noche a mil hogares y el dolor a tres mil corazones? ¿Qué sería del mundo si fuéramos humanos? Si el hombre sintiera de verdad, no habría civilización. El arte sirve de fuga hacia la sensibilidad que la acción tuvo que olvidar.
Todo hombre de acción es esencialmente animado y optimista porque quien no siente es feliz. Se reconoce a un hombre de acción porque nunca está de mal humor. Manda quien no siente. Vence quien piensa sólo lo justo para poder vencer".
lunes 1 de febrero de 2010
domingo 31 de enero de 2010
Music for Luis Birthday
MUCHAS FELICIDADES, Mr. Marchán
Y aquí te va otra propineja, lo último que este genial músico ha
rescatado para la historia de la música: el orchestrion.
El 18 de febrero lo presenta en Madrid, ¿vamos a verle?
Etiquetas:
Música
sábado 30 de enero de 2010
Goodbye to the writer of The Catcher in the Rye
Enigmático y misterioso, receloso de su vida privada, esquivo con los medios de comunicación, del que apenas se conocen imágenes. Jerome David Salinger, autor de El guardián entre el centeno, fallecía el pasado miércoles 27 de enero de 2010, a los 91 años.
Salinger llevaba lejos de la vida pública prácticamente cinco décadas, cuando tras el inesperado éxito de El Guardián entre el centeno, convertido en best seller el mismo año de su publicación, 1951, decidió abandonar Nueva York e instalarse en el campo, en la misma casa en la que falleció. Se acercaba así al deseo del mordaz y afilado protagonista de su novela, Holden Caufield, quien en un pasaje del libro afirma: "me gustaría encontrar una cabaña en algún sitio y con el dinero que gane instalarme allí el resto de mi vida, lejos de cualquier conversación estúpida con la gente".
Aquel libro, del que se han vendido más de 60 millones de ejemplares en todo el mundo y del que aún se venden 250.000 cada año, estaba dirigido a los adultos pero su protagonista inmediatamente se convirtió en el antihéroe por excelencia de toda una generación, la de los adolescentes crecidos en plena guerra fría, que vieron en sus críticas feroces contra el mundo y la moral de los años cincuenta el reflejo de sus propias inquietudes y angustias. El enfrentamiento entre el mundo de los jóvenes y el de los adultos reflejaba también el deseo universal de no crecer, otra cara de uno de los muchos sueños americanos y que de alguna manera, se repite generación tras generación.
Salinger llevaba lejos de la vida pública prácticamente cinco décadas, cuando tras el inesperado éxito de El Guardián entre el centeno, convertido en best seller el mismo año de su publicación, 1951, decidió abandonar Nueva York e instalarse en el campo, en la misma casa en la que falleció. Se acercaba así al deseo del mordaz y afilado protagonista de su novela, Holden Caufield, quien en un pasaje del libro afirma: "me gustaría encontrar una cabaña en algún sitio y con el dinero que gane instalarme allí el resto de mi vida, lejos de cualquier conversación estúpida con la gente".
Aquel libro, del que se han vendido más de 60 millones de ejemplares en todo el mundo y del que aún se venden 250.000 cada año, estaba dirigido a los adultos pero su protagonista inmediatamente se convirtió en el antihéroe por excelencia de toda una generación, la de los adolescentes crecidos en plena guerra fría, que vieron en sus críticas feroces contra el mundo y la moral de los años cincuenta el reflejo de sus propias inquietudes y angustias. El enfrentamiento entre el mundo de los jóvenes y el de los adultos reflejaba también el deseo universal de no crecer, otra cara de uno de los muchos sueños americanos y que de alguna manera, se repite generación tras generación.
Etiquetas:
En memoria,
Literatura
jueves 28 de enero de 2010
Números con ripio
ya, ya... si sé que es zafio, grosero y de mal gusto
Pero, no sé por qué, me parto de risa con esto...
Pero, no sé por qué, me parto de risa con esto...
Etiquetas:
Humor
lunes 25 de enero de 2010
Educar hoy
¿Qué está pasando con los menores?
Emilio Calatayud Pérez es un campechano Juez de Menores de Granada. Con un verbo demoledor, este padre de familia da una lección magistral sobre lo que implica tener hijos.
No tiene desperdicio lo que dice, va en dos partes...
¿Qué os parece?
Emilio Calatayud Pérez es un campechano Juez de Menores de Granada. Con un verbo demoledor, este padre de familia da una lección magistral sobre lo que implica tener hijos.
No tiene desperdicio lo que dice, va en dos partes...
¿Qué os parece?
Etiquetas:
Pensamientos
jueves 21 de enero de 2010
Volver y empezar otra vez
Así como lo comentamos-y aún recuerdo- hace ya unos cuantos años, esa expresión de triunfo "por fin en casa" rodeado con toda la miseria, lo podría resumir todo.
De una cita anónima encontré que:
"Es tarde para arrepentirse, pero nunca para volver a empezar".
Y añadir otra frase atribuida a Robert Frost:
"Yo fui también, antaño, un columpiador de árboles; muy a menudo sueño en que volveré a serlo, cuando me hallo cansado de mis meditaciones, y la vida parece un bosque sin caminos donde, al vagar por él, sentirnos en la cara ardiente el cosquilleo de rotas telarañas, y un ojo lagrimea a causa de una brizna, y quisiera alejarme de la tierra algún tiempo, para luego volver y empezar otra vez".
Aunque no sirvan más que como palabras, tal vez en esta noche acompañen a quien las pueda necesitar, para pensar que es posible salir del agujero y comenzar de nuevo.
Etiquetas:
Cine,
¿Cómo empezar?
jueves 14 de enero de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



